La cohesión social e igualdad de oportunidades en la Agenda Urbana Española

29 de julio, 2021

LA PLANIFICACIÓN URBANA, CLAVE PARA CONSEGUIR CIUDADES INCLUSIVAS

El urbanismo puede tener un impacto positivo en el desarrollo económico y social de las personas. Por ello, la Agenda Urbana Española (AUE) promueve marcos que permitan la contribución positiva de las personas a las ciudades. Muchos factores que afectan a la calidad de vida de la ciudadanía (seguridad, acceso a una vivienda adecuada y servicios básicos, atención médica, educación, oportunidades de empleo…) se ven muy afectados por la planificación urbana a nivel de ciudad.

Es por esto que la Agenda Urbana Española expone de manera transversal la cohesión social y el bienestar de la ciudadanía a lo largo de todos sus objetivos, marcando como fin último una calidad de vida sostenible en el tiempo y un futuro próspero.

La planificación de ciudades inclusivas se puede aplicar a diferentes escalas, desde el barrio hasta la ciudad, desde el nivel territorial hasta el estatal; y puede apoyar el desarrollo de políticas inclusivas y participativas, siempre desde un enfoque integrado Es imprescindible que estas estrategias territoriales deconstruyan los desequilibrios y disfunciones cuyo máximo perjuicio se produce siempre en el plano social, como la generación de guetos, pueblos que desaparecen o infraestructuras que no vertebran adecuadamente el territorio. La base reside en no olvidar que los municipios (entidades locales, la administración más cercana a la ciudadanía) son el motor del progreso social y el desarrollo de la democracia, y, por tanto, deben brindar los recursos y herramientas necesarias para ello.

Existen diversas maneras de abordar el logro de una planificación urbana y territorial para ciudades inclusivas, y es clave tener en cuenta la visión de los colectivos que se verán afectados, por lo que, recopilar datos a través de procesos participativos, incluir a las comunidades de migrantes en los procesos de planificación y toma de decisiones locales fomentar la cohesión social a nivel de barrio o mejorar la inclusión de colectivos vulnerables a través de la planificación a nivel urbano son buenas herramientas para reducir los niveles de desigualdad, promover la convivencia ciudadana y elaborar políticas relativas a la seguridad pública.

EL RIESGO DE POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL EN ENTORNOS URBANOS DESFAVORECIDOS

Como hemos visto, por tanto, el hábitat urbano es determinante en los procesos de integración o exclusión de personas y grupos sociales, es agente activo en la consecución de la igualdad de trato y oportunidades y también para fomentar el progreso económico. Este progreso no se genera únicamente en base al bienestar material o institucional, sino también desde las posibilidades que dicho hábitat ofrece a sus residentes, sean personas inmigrantes o no. Esto último es clave, porque a menudo la exclusión social se focaliza en este colectivo. Por tanto, hay que trabajar en pro de proteger la diversidad cultural, mezclar culturas, edades, rentas y géneros, de una manera sostenible, donde cada uno de los individuos se sienta reconocido e integrado en la sociedad. Para esto, la herramienta principal debe ser la regeneración urbana integrada. Los municipios deben localizar ámbitos en su territorio en los que actuar con políticas integrales de intervención social, económica, físico-espacial y medioambiental.

LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES PARA TODAS LAS PERSONAS

Resulta imperativo que las ciudades fomenten la igualdad de trato y de oportunidades desde una perspectiva de género, edad y diversidad funcional. Los municipios deben dotarse de estrategias de ciudad que trabajen por conseguir equidad, el acceso al mercado de trabajo y la vida pública en condiciones de igualdad, que garanticen la no discriminación por motivo de origen racial o étnico, diversidad funcional, orientación sexual, religión o cualquier otra condición personal o social.

Es necesario brindar herramientas a la ciudadanía para mejorar su resiliencia, su capacidad para sobreponer condiciones adversas. Para ello, se debe garantizar un nivel adecuado de prestaciones sociales, aumentar la seguridad ciudadana, fomentar el asociacionismo de barrio y la pertenencia a un lugar, fomentar programas de acceso al empleo y formación.

El urbanismo puede afectar también a la igualdad de trato y disfrute de la ciudad, por ello, aumentar la dotación de áreas de uso común, crear espacios públicos seguros y con perspectiva de género, definir itinerarios pavimentados que faciliten la accesibilidad universal y crear zonas de esparcimiento son clave para no dejar a nadie atrás.

Pero la ciudad va más allá de ser “solo un lugar”, alberga dinámicas no directamente visibles. La ciudad es cobijo de intercambios y flujos, por tanto, es un lugar de intermediación y de transferencia. Dentro del mundo globalizado donde vivimos, es fundamental mantener el carácter distintivo de cada municipio, haciendo así que la ciudadanía se identifique con unos principios y valores arraigados, que defina ese espacio como un lugar específico, con particularidades y elementos propios. La diversidad de expresiones culturales y la educación son la base para fomentar esta igualdad y respeto hacia los demás individuos con los que compartimos ese espacio.

FONDOS NEXT GENERATION, OPORTUNIDAD PARA LAS PERSONAS

La irrupción de la pandemia del Covid-19 a principios de 2020 ha puesto de manifiesto los retos a los que nos enfrentamos desde las ciudades. El Plan “España Puede”, inspirado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y en la Agenda 2030, se articula en cuatro ejes que determinarán el desarrollo económico de España en los próximos años: transición ecológica, transformación digital, igualdad de género y cohesión social-territorial. Un desarrollo económico sostenible no será posible si no se consigue una fuerte hibridación y equilibrio entre todos ellos.

Mediante una serie de inversiones y reformas estructurales, el Plan pretende que el futuro de nuestras ciudades sea verde, digital, sin brechas de género e inclusivo.

El Objetivo Estratégico 6 de la Agenda Urbana Española (Fomentar la Cohesión Social y Buscar la Equidad),) se alinea directamente con el tercer eje de este Plan, que promociona la cohesión social y territorial de España mediante el refuerzo del Estado de bienestar, del sistema educativo, el impulso del empleo de calidad, un sistema fiscal justo, y con medidas específicamente orientadas a abordar el reto demográfico y brindar oportunidades a la ciudadanía. También se encuentra en consonancia con el cuarto eje, que se centra en la igualdad de género, especialmente a través de medidas transversales orientadas a elevar la tasa de empleo femenino, a mejorar y fortalecer el sistema de cuidados de larga duración, a elevar el potencial educativo, la igualdad de oportunidades y a reducir la brecha digital.

Las crisis económicas siempre tienen más impacto sobre las mujeres y los jóvenes, pero en un modelo en el que lo ecológico y lo digital van de la mano, será más fácil reducir la brecha de género y ofrecer mejores oportunidades laborales y vitales.

Si analizamos las 10 políticas Palanca que propone el Plan de Recuperación, Transformación Y Resiliencia, se podría decir que la 7 “Educación y conocimiento, formación continua y desarrollo de capacidades”, la 8 “Nueva economía de los cuidados y políticas de empleo” y la 9 “Impulso de la industria de la cultura y el deporte”, se encuentran totalmente alineadas con el Objetivo 6 de la AUE.

 

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